martes, 10 de enero de 2012

No sé por qué tenemos que dar Matemáticas, ¡no sirven para nada!

     En este post me gustaría abordar algunos principios que me parecen imprescincibles para el aprendizaje de los alumnos.
     La premisa con la que he titulado esta publicación se escucha a diario en cualquier aula. A menudo, los alumnos realizan una adquisición pasiva de los contenidos: memorizan y vomitan ante un examen. Para que el alumno participe de manera activa, sobre todo a edades tempranas, es fundamental que sienta la necesidad de aprender. Que vea la utilidad real de los contenidos que el maestro enseña en el aula.


     Además, el niño debe ser motivado, desarrollando su autoestima.

     Por otro lado, se debe potenciar el aprendizaje significativo y globalizador: el alumno debe ser capaz de construir aprendizajes partiendo de los conocimientos previos, así como de relacionarlos entre sí y con las diferentes áreas del saber.

     Para concluir, comentar que es muy importante que el alumno aprenda a trabajar tanto de forma individual, como de forma colaborativa o cooperativa, tanto para favorecer su desarrollo cognitivo y socio-afectivo, como para el de los demás. Para ello, es imprescindible una buena interacción maestro-alumno y alumno-alumno, para lo cual, la utilización de herramientas como el aula virtual, que facilitan la creación de actividades con un alto ingrediente comunicativo, es de gran ayuda.


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